El papel jugado por la mujer en el desarrollo del tejido empresarial, ha sido notorio, e incluso decisivo para la economía provincial. No obstante, la realidad constatable es que la evolución en el tiempo no ha llevado consigo un ritmo de acceso de la mujer a los centros de dirección de empresas e instituciones como hubiera sido lógico y natural, de acuerdo con las estadísticas sobre evolución de la población en Málaga y provincia.
En la actualidad, el 33% de los trabajadores por cuenta propia son mujeres, según se refleja en el reciente estudio “Las mujeres en cifras 1983-2008”, elaborado por el Instituto de la Mujer, en el que también se indica que en los últimos 25 años la tasa de ocupación femenina se ha duplicado, pasando del 22,7% al 44,1%, y que la cifra de mujeres empresarias ha crecido un 37% desde el año 2000.
Asimismo, las autónomas suponen ya el 13% del empleo femenino (en torno a 1.087.000 mujeres), según un análisis realizado recientemente por el Consejo Superior de las Cámaras de Comercio españolas.
Aunque más de la mitad de los universitarios son mujeres sólo el 16% de éstas ostentan cargos en la dirección de las empresas (54% de las matrículas del curso 2006-07), s. Además, las mujeres, como media, ganan un 26,3% menos de salario que los hombres, a pesar de realizar las mismas funciones y de tener responsabilidades similares.
En este sentido, el estudio “¿Quién manda en la empresa andaluza?”, realizado en 2004 por expertos de la Universidad de Málaga y promovido por la Asociación de Directivas, Empresarias y Profesionales, Mujeres de Andalucía (ADEPMA) refleja que en el 78,7% de las 2115 empresas andaluzas analizadas no existía ninguna mujer en los puestos directivos, a pesar de que en 2003 las mujeres superaban a los hombres en las matrículas universitarias.
Un ejemplo concreto lo tenemos en el estudio realizado por la Asociación Española de Mujeres Profesionales de los Medios de Comunicación, que asegura que sólo un 8% de las mujeres que desarrollan su carrera en un medio de comunicación llega a ocupar algún cargo directivo.
El informe del Instituto de la Mujer añade que en los Consejos de Administración de las empresas del IBEX-35 sólo hay un 6,4% de mujeres, un porcentaje similar (6%) al de las féminas que forman parte de las Reales Academias Españolas.
Por todo ello, no es de extrañar que muchas mujeres se vean obligadas a crear su propio trabajo para poder escapar de esta situación. Además, el deseo de conciliar la vida familiar y laboral, así como de alcanzar puestos directivos, acordes con sus expectativas, son otros dos factores que impulsan a la mujer a embarcarse en la aventura del autoempleo.
De todo ello se desprende que, estamos ante una oportunidad histórica para enriquecer la gestión y los procesos productivos de empresas e instituciones de Málaga, mediante una mayor y mejor incorporación de la mujer al mercado laboral.
Sin embargo, ningún proceso surge por la inercia y sin crear los mecanismos de control y de impulso que vele por ellos. El conocimiento más aproximado posible a la realidad es el primer paso, para después diseñar y crear un órgano de seguimiento y control, al que se denominará “Observatorio de la Empresaria Malagueña”.